¡Perdimos los documentos volviendo a Cusco!

Si hay algo a lo que le tenemos terror cuando salimos de viaje es a perder nuestros documentos en algún momento. ¿Tendremos que quedarnos a vivir para siempre en el lugar que estamos visitando? ¿Pagaremos millonarias multas para poder volver a nuestro país? No te preocupes por lo que pueda pasar : la clave está en no ponerse nervioso e intentar no opacar todo lo lindo que tiene tu viaje.

Aunque no lo creas, resulta más común de lo que parece que un viajero extravíe los documentos de identidad. En nuestro caso, en el Perú, existe una policía de Turismo dedicada especialmente a este tipo de casos: robos, extravíos, estafas, brindar información, entre otras.

El Perú recibe muchísimos viajeros/turistas al año, por lo que la Policía de Turismo está especialmente dedicada a este tipo de temas. Facilita los trámites que tienes que hacer y te guían adecuadamente en ciertos temas, por qué se dedican exclusivamente al Turismo. A diferencia de Uruguay que si extravías los documentos, seguramente debas dirigirte a una comisaría corriente.

Maite perdió los documentos tres días antes de volver a Lima de una manera muy inusual y cómica: pero que en el momento nos preocupó mucho, ya que pensamos que se complicaría hasta para sacar el boleto de bus que nos regresaría a la ciudad del Pacífico para tomar nuestro vuelo de vuelta a Montevideo.

EN LA COMBI DE AGUAS CALIENTES A CUSCO:

Eran las once de la mañana. Ya habíamos llegado a hidroeléctrica luego de la gran caminata de vuelta sobre las vías del tren. Como siempre, cuando se regresa, el ánimo era diferente: si bien estábamos felices por qué habíamos vivido una de las mejores experiencias de nuestras vidas, sabía que quedaba poco para seguir recorriendo.

Llegamos una hora antes de que partiera la combi y nos pusimos debajo del árbol para que le Sol fuerte del medio día no nos quemara tanto:

– “Maaaaite Guerrero”- se escuchó gritar a un veterano- “Maaaaaaite Guerrero”.

Le hice señas con la mano y le mostré los pasajes de vuelta. Nos subimos a la combi y esperamos que todos los pasajeros estuvieran a bordo para emprender la retirada.

PARADA EN SANTA MARÍA:

He aquí el punto de inflexión de nuestra historia. Estábamos bastante sedientos, por lo que el conductor hizo una parada en un almacén para que compráramos un poco de agua y frutas.   Maite que venía  roncando: literalmente hablando, despertó y enseguida bajó de la combi para comprar algún chocolate.

Al momento de pagar, su rostro transmitía miedo y nerviosismo:

-“No encuentro la billetera”- me dijo.

Su cara se había convertido en una especie de niña al momento que le dicen que Santa Claus no existe. Mientras tocaba sus bolsillos para revisar si la billetera estaba allí, murmuraba: “No, no la encuentro, no la tengo, no sé”. Realmente su cara era de preocupación, por qué además de dinero: ¡TENÍA SUS DOCUMENTOS!  Y lo peor de todo: ¡NO PODRÍA LLEVARSE ESE CHOCOLATE TAN DESEADO!.

Por mi cabeza pasaban miles de cosas: en lo último del viaje, justo a menos de una semana de volver perdíamos los documentos( y digo perdíamos, por qué allá eramos ella y yo, uno sólo). Fui al baño, intenté tranquilizarme, y me acerqué a la camioneta.

Allí estaba ella, radiante pero preocupada, buscando su billetera que no medía más de diez centímetros de largo y cinco de ancho. Era una búsqueda imposible, una “búsqueda implacable”.

Sigo dando vueltas a la camioneta, realmente preocupado:

-“¡LA ENCONTRÉ !”-gritó.

UN POCO DE MALA SUERTE:

Es cierto: la había encontrado. Estaba allí en la camioneta. Pero no estaba en un lugar muy accesible. La billetera con todos los documentos, se encontraba en un una rendija entre el piso flotante y la pared del vehículo. A punto de caer, si no la tomábamos pronto.

Había forma de llegar utilizando algún objeto que sirviera como “caña de pescar”. Por qué ni un dedo entraba allí: pero si la billetera de Mai con sus documentos y plata.

-“LA PERDÍ, SE ME FUE HACIA ABAJO, LA PERDÍ”- me dijo.

Fueron las palabras que no quería escuchar, por qué sabíamos donde estaba, pero no íbamos a tener acceso para recuperarla jamás en nuestra corta vida.

LLEGAMOS A CUSCO:

En Cusco le preguntamos al chofer si podíamos intentar alcanzarla nuevamente. Amablemente nos ayudó con una linterna. Pero realmente era imposible: además, con las curvas del camino, quién sabe en qué lugar se encontraba ahora. Así que nos dimos por vencidos.

Llovía mucho: demasiado. Llegamos al hostel, sabiendo que habíamos perdido los documentos y plata. Bastante plata. A un día de navidad, ya casi no habían reservas y los precios se habían despegado: una habitación que nos la cobraban S/60, querían cobrarnos a unos S/95. Imposible para nosotros. Pero luego de contarles nuestra situación, nos bajaron el precio un poco.

LO QUE VINO DESPUÉS:

Al día siguiente, nos recomendaron ir a la comisaría de la Policía de Turismo para hacer la denuncia correspondiente por extravío, y además, que nos entregaran un papel para que Mai pudiese recorrer el Perú en lo que quedaba de nuestra estadía tranquilamente.

Hasta no llegar al Consulado uruguayo en Lima, ese papel sería indispensable para moverse, reservar pasajes, entre otras.

EN EL CONSULADO:

Llegamos a Lima y fuimos directo al consulado uruguayo. Nos atendieron excelentemente bien. Les contamos que habíamos extraviado los documentos de Mai y enseguida le hicieron un papel que serviría para salir del país en unos días. Con eso, no deberíamos tener problema para pasar por el aeropuerto: y así fue. Sirvió como si fuese su documento original.

RECOMENDACIONES:

  • Llevar siempre documentos fotocopiados y además, tenerlos en su mail, en caso de perder las fotocopias.

  • No lleven la cédula de identidad o pasaporte en el mismo lugar que llevan dinero.

  • No se preocupen si les sucede algo así: tiene solución y es realmente más común y rápida de lo que creemos.

  • ¡SEAN FELICES!

 

 

Anuncios

2 comentarios en “¡Perdimos los documentos volviendo a Cusco!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s